Escipión Emiliano, el general romano
Fue el comandante que dirigió el asedio final a Numancia.
Fue el comandante que dirigió el asedio final a Numancia.
Las excavaciones han permitido documentar las defensas de Numancia, que incluían murallas y fosos. Estas estructuras ayudaron a resistir durante años el avance de las legiones romanas.
Durante el siglo II a.C. Roma tuvo que enfrentarse a varios pueblos de la Meseta en las llamadas guerras celtibéricas. Numancia se convirtió en el principal símbolo de esa resistencia.
El aula arqueológica de Uxama ofrece al visitante una visión general de la ciudad romana, explicando cómo se organizaba su espacio urbano y su importancia en el valle del Duero.
Los arevacos fueron uno de los pueblos celtibéricos más poderosos de la Meseta. Numancia fue uno de sus principales centros políticos y militares.
En Numancia se han reconstruido viviendas basadas en los restos excavados. Estas recreaciones ayudan a entender cómo era la vida cotidiana en una ciudad celtibérica.
El museo de Tiermes conserva piezas procedentes de las excavaciones del yacimiento, desde objetos celtibéricos hasta restos de la ciudad romana.
Uxama y otras ciudades romanas seguían una planificación basada en calles rectilíneas, foros públicos y edificios administrativos.
Las vías romanas permitieron integrar la Meseta en la red de comunicaciones del Imperio, facilitando el comercio y el movimiento de tropas.
El conjunto de campamentos romanos de Renieblas es uno de los mayores de Europa y está directamente relacionado con el asedio a Numancia.
El episodio del cerco de Numancia ha sido recordado durante siglos como ejemplo de resistencia frente a la expansión romana.
Los celtíberos eran conocidos por la calidad de sus armas de hierro. Espadas y lanzas halladas en excavaciones lo confirman.