Yacimiento de Numancia
La vivienda celtíbera
Las viviendas celtíberas de Numancia reflejan la forma de vida de sus antiguos habitantes y su adaptación al entorno. Las casas numantinas solían tener planta rectangular o ligeramente irregular, con zócalos de piedra y paredes construidas mediante adobe, barro y entramados vegetales. Muchas de ellas contaban con cubiertas ligeras adaptadas al clima del interior peninsular.
En su interior se organizaban diferentes espacios destinados a la vida cotidiana, como zonas para cocinar, almacenar alimentos o realizar tareas domésticas. El hogar o fogón ocupaba un lugar central, ya que era fundamental para cocinar y proporcionar calor durante los meses más fríos.
Las casas se agrupaban formando barrios conectados por calles estrechas y bien definidas, lo que muestra un cierto grado de planificación urbana. Gracias a las excavaciones arqueológicas, hoy es posible recorrer estos espacios y comprender mejor cómo vivían las comunidades celtíberas antes de la llegada del dominio romano.
Las Guerras Celtibéricas y el asedio romano
Entre los años 153 a. C. y 133 a. C., Roma y los pueblos celtíberos del interior peninsular protagonizaron una larga serie de enfrentamientos conocidos como las Guerras Celtibéricas. En este conflicto, los arévacos desempeñaron un papel fundamental, con ciudades como Numancia, Tiermes o Uxama Argaela convertidas en algunos de los principales focos de resistencia frente al avance de la República romana.
La resistencia numantina llegó a convertirse en un problema político y militar de gran magnitud para Roma. La duración y complejidad de la guerra obligaron incluso al Senado romano a adelantar el inicio oficial del año al mes de enero para facilitar la organización de las campañas militares en Hispania.
Tras varios intentos fallidos de conquistar la ciudad, Roma envió en el año 134 a. C. a Publio Cornelio Escipión Emiliano, uno de los generales más prestigiosos de su tiempo. Escipión organizó un gran sistema de asedio alrededor de Numancia basado en el aislamiento total de la ciudad mediante fortificaciones, campamentos militares y líneas defensivas.
- El dispositivo romano incluía:
- Más de 50.000 soldados
- Cerca de nueve kilómetros de fortificaciones
- Varios campamentos romanos interconectados
- Un bloqueo completo de suministros y comunicaciones
- Este sistema de cerco convirtió el asedio de Numancia en uno de los episodios militares más importantes de la Antigüedad en Hispania y en un símbolo histórico de la resistencia celtibérica frente a Roma.
Qué ver en Numancia
La visita al Yacimiento arqueológico de Numancia permite recorrer algunos de los espacios más representativos de la antigua ciudad celtibérica y comprender cómo era la vida en este enclave antes y después de la llegada de Roma.
Para facilitar la interpretación del yacimiento, se han realizado diferentes reconstrucciones arqueológicas basadas en las excavaciones y estudios históricos del enclave. Entre los principales elementos visitables destacan:
- Tramos reconstruidos de la muralla defensiva
- Una vivienda celtíbera
- Una casa de época romana
Estos espacios ayudan a interpretar las diferencias entre las formas de vida celtíberas y romanas, así como la evolución urbana de la ciudad tras la conquista romana.
La visita se realiza habitualmente con guías especializados, que explican la historia de Numancia, el desarrollo de las Guerras Celtibéricas y los aspectos cotidianos de quienes habitaron la ciudad.
Además, la Asociación Cultural Celtíbera Tierraquemada, formada por vecinos de Garray, desarrolla una importante labor de divulgación histórica mediante recreaciones, jornadas culturales y escenificaciones relacionadas con el mundo celtibérico y el asedio de Numancia. Estas actividades permiten acercarse de una forma más visual y participativa a uno de los episodios más importantes de la historia antigua de Hispania.
Muralla Numantina
La muralla de Numancia fue uno de los principales elementos defensivos de la ciudad celtibérica y desempeñó un papel fundamental durante las Guerras Celtibéricas y el asedio romano del siglo II a. C.
Construida principalmente con piedra y adaptada a la topografía del cerro de La Muela, la fortificación protegía los accesos al interior del asentamiento y reforzaba la capacidad defensiva de la ciudad frente a posibles ataques. El sistema defensivo se completaba con diferentes estructuras de control y vigilancia vinculadas a la protección del enclave.
Su posición elevada permitía controlar amplias zonas del entorno y dominar visualmente el paisaje del valle del Duero. Los restos conservados hoy en día y las reconstrucciones arqueológicas permiten comprender mejor cómo eran las fortificaciones celtibéricas.
Casa romana
Tras la conquista romana, Numancia experimentó una profunda transformación urbana y cultural. La antigua ciudad celtibérica evolucionó progresivamente hacia un modelo de organización influido por las formas de vida y la arquitectura de Roma.
Las nuevas viviendas romanas presentaban una distribución más compleja y estaban construidas con materiales más duraderos, como piedra, elementos cerámicos y cubiertas de teja. Frente a las casas celtíberas tradicionales, estas edificaciones incorporaban espacios más definidos y una organización doméstica propia del urbanismo romano.
visitar Numancia
Visitar Numancia es recorrer uno de los grandes escenarios históricos de la Península Ibérica y adentrarse en el corazón de la Celtiberia.
Pasear por sus calles, murallas y espacios reconstruidos ayuda a interpretar la vida cotidiana de sus habitantes, la organización urbana de la antigua ciudad y el desarrollo de las Guerras Celtibéricas. El paisaje que rodea el cerro de La Muela conserva además gran parte del carácter estratégico que hizo de Numancia un enclave fundamental durante la Antigüedad.
lo que vas a ver en Numancia
ARQUITECTURA ROMANA
GRADERÍO RUPESTRE
CISTERNAS
PUERTAS DE ACCESO A LA CIUDAD


















